LA MAS LINDA SORPRESA DE LA NOCHE. PARTE 1
A estas alturas sé que son muy
pocas las personas que leen este blog, posiblemente sea únicamente yo quien lo
lea de vez en cuando o algún despistado que da con él en el buscador. Además, sé
que tengo bastante tiempo sin escribir en él, pero el día de hoy, más que nunca
necesito despejar mi mente de alguna manera.
Si ya han leído mis entradas
anteriores, sabrán que mi incansable búsqueda del amor tiene frutos amargos más
que dulces, pero en este caso todo se combinó para dejarme el más dulce de los
sabores y la más amarga de las sensaciones.
Esta historia comienza hace tres
años, la fecha no tiene caso mencionarla pues fue tres días después de mi
cumpleaños. Por razones que van más allá de este relato nunca me ha gustado
hacer gran celebración de la fecha, pero este día algunos amigos y compañeros
de trabajo habían insistido en sobremanera para que fuéramos a un bar a
festejar.
Dado que el acontecimiento sucedería
entre semana y todos teníamos la responsabilidad del trabajo en turno decidimos
aplazarlo para el fin de semana.
Llegado el sábado todos nos preparábamos
para la que sería mi primera celebración fuera de casa, me asegure de cambiar
mi turno para poder salir temprano y así tener tiempo para ir a casa y darme
una ducha y ponerme ropa limpia.
El festejo no fue nada del otro
mundo pues en el bar el ambiente estaba muerto, esto se debía a que el local
estaba demasiado escondido, aunque sirvieran buenos tragos. Además, como todos teníamos
turno a la mañana siguiente decidimos irnos a casa, pero como es usual en las raras
ocasiones en las que ingiero alcohol, deseaba disfrutar un rato más.
Vino a mi mente una ocasión en la
que uno de mis amigos me comento sobre el antro de ambiente de moda, mi cuerpo
hizo el resto y se dirigió en la dirección del establecimiento, estando dentro
y con el primero de muchos tragos en la mano, sobrevino en mí una sensación de
arrepentimiento, aquel lugar era tan ajeno a lo que yo estaba acostumbrado.
Llamo mi atención un joven muy
apuesto que estaba sentado enfrente de donde se encontraba mi butaca, jeans
ajustados y una camiseta sin mangas que dejaban ver que trabajaba duro para
mantenerse en forma era todo lo que llevaba, pero no fue eso lo que capto mi
mirada, sino el modo en que se insinuaba al morder su labio inferior
delicadamente, como si con algún lenguaje secreto me pidiera que lo deseara.
Talvez el alcohol que desinhibió
mis sentidos o la música inyectando beats en mi sangre la hicieron correr más
aprisa. Pero al siguiente minuto me encontraba siguiendo al apuesto joven al
baño de hombres.
Una vez ahí dentro del cubículo en
el que estábamos, ambos dejamos que nuestros deseos se consumaran de la manera más
silenciosa posible para así no ser descubiertos, la prisa y la adrenalina se
encargaron de hacer que nuestro tiempo juntos no durara más del necesario y del
mismo modo que llegamos separados, igual nos fuimos.
Al salir decidí pasaras por el
siguiente trago (no podría decir que numero era pues para ese entonces ya había
perdido la cuenta) y así no llegar vacío al lugar en el que reposaba.
Yo creí que lo vería parado ahí de nuevo, que sonreiría
y que despistadamente se acercaría y podríamos conversar y reírnos de lo
absurdo de la situación.
Cuando ocupe mi asiento mire en
la dirección en la que se habían cruzado nuestras miradas, pero todo lo que
pude ver fue a un hombre alto y fornido dándome la espalda abrazando a alguien
a quien protegía como si fuera su posición mas preciada, posiblemente se
trataba de una de esas parejas que tienen la desesperante tendencia a
demostrarse su amor enfrente de todos los demás con el único afán de ser
molestos. Pero al poner más atención me percaté de que efectivamente mis
pensamientos habían sido acertados, el grupo estaba compuesto por el hombre
alto y fornido que cubría amorosamente a su amante unos cuantos amigos y para
mi sorpresa aquel chico con el que tuve la breve aventura en el baño, era a
quien tenían en brazos.
No es que enserio esperara que de
algo tan espontaneo y efímero pudiera surgir mi ansiada historia de amor, pero
lo último que esperaba era tener un rollo sexual con la pareja de alguien
estando todos en el mismo lugar.
El reloj estaba por marcar la
1:30 am., las copas, la excitación y el desencanto ya habían hecho de las suyas
así que decidí que era hora de ponerle fin a la noche, me dirigía hacia la
salida para así tomar mi abrigo de la cabina del guardarropa cuando mi torpeza
me jugo LA MAS LINDA SORPRESA DE LA NOCHE.

